Otro aspecto milagroso del Corán es el de predicción de sucesos futuros, algunos de los cuales se han concretado. Esta es una de las pruebas de que el Corán es la palabra de Dios. En las páginas que siguen nos ocuparemos de algunos de ellos.
El posee las llaves de lo oculto, sólo El las conoce. El sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No cae ni una hoja sin que El lo sepa, no hay grano en las tinieblas de la tierra, no hay nada verde, nada seco, que no esté en una Escritura clara. (Corán, 6:59). Esto forma parte de las historias que Nosotros te revelamos, referentes a lo oculto. No las conocías antes tú, ni tampoco tu pueblo. ¡Ten paciencia, pues! ¡El fin es para los que temen a Dios! (Corán, 11:49). Di: “Nadie en los cielos ni en la tierra conoce lo oculto, fuera de Dios…” (Corán, 27:65).
Es Dios no hay más dios que El , el Conocedor de lo oculto y de lo patente. Es el Compasivo, el Misericordioso.
Una muestra sorprendente de la revelación que el Corán hace de hechos futuros se encuentra al principio de la Sura Rum, cuyo nombre alude a los bizantinos, es decir al Imperio Romano Oriental con sede en Bizancio.
Una muestra sorprendente de la revelación que el Corán hace de hechos futuros se encuentra al principio de la Sura Rum, cuyo nombre alude a los bizantinos, es decir al Imperio Romano Oriental con sede en Bizancio. En estos versículos se afirma que el Imperio Bizantino ha sufrido una gran derrota pero que pronto alcanzará la victoria.
«Alif, lam, mim. Fueron derrotados los bizantinos en la región más baja de la tierra, pero después de su derrota obtendrán la victoria en unos pocos años. El asunto está en manos de Dios antes y después»
Estos versículos fueron revelados alrededor del 620 d.C., casi siete años después de la severa derrota de los cristianos bizantinos a manos de los idólatras persas. Después de la derrota en Antioquia en el 613, los persas tomaron el control de Damasco, Cilicia, Tarso, Armenia y Jerusalén. La pérdida de ésta en el 614 fue especialmente traumática para los bizantinos porque la Iglesia del Santo Sepulcro fue destruida y la “Cruz Genuina”, el símbolo de la cristiandad capturada.48
Aún así se afirma en los versículos que los vencidos alcanzarán en breve la victoria. Bizancio había sufrido pérdidas tan severas que parecía imposible incluso que sobreviviera, y mucho menos que obtuviera la victoria. No sólo los persas, sino también los ávaros, eslavos y lombardos constituían una severa amenaza para el imperio. Los ávaros habían llegado hasta las murallas de Constantinopla. El emperador Heraclio había ordenado que se fundiera todo el oro y la platería de las iglesias para sufragar los gastos del ejército. Cuando se vio que esto era insuficiente se fundieron once estatuas de bronce para acuñar dinero. Muchos gobernadores se le habían rebelado y el imperio estaba al borde del colapso. La Mesopotamia, Cilicia, Siria, Palestina, Egipto y Armenia -regiones en poder de Bizancio- -, habían caído en manos de los persas idólatras.49
Resumiendo, todos esperaban que el Imperio Bizantino fuera destruido. Fue justo en ese momento que se revelaron los versículos de la Sura Rum, anunciando que los bizantinos triunfarían en unos pocos años. Esa victoria parecía tan improbable que los árabes politeístas pensaban que lo anunciado en el Corán nunca se volvería realidad. Pero al igual que otras predicciones coránicas, se concretó. Heraclio obtuvo una serie de victorias sobre los persas en el 622 y conquistó Armenia.50
Los dos imperios entablaron en diciembre de 627 una batalla decisiva en Nínive, a unos 50 kilómetros (31 millas) del río Tigris, cerca de Bagdad. El ejército bizantino derrotó entonces a los persas, inesperadamente. Poco después éstos firmaron un acuerdo con Bizancio por medio del cual se comprometían a devolver los territorios capturados.51
La victoria bizantina quedó completada cuando el emperador Heraclio derrotó al gobernante persa Josrrow II en el 630 y recapturó Jerusalén y la “Cruz Genuina” para la Iglesia del Santo Sepulcro.52
Finalmente la victoria de los romanos proclamada por Dios en el Corán se concretó milagrosamente dentro del período de “tres a nueve años”, como lo dice el versículo 30:4.
Otro milagro revelado en estos versículos es el de una realidad geográfica que nadie podía conocer en aquellos tiempos: el lugar en donde se produjo la derrota de los romanos era la zona más baja del planeta. A la expresión árabe adnaa al-ard en muchas traducciones se le da el sentido de “lugar próximo”. Sin embargo, no se trata del sentido literal sino de una interpretación. La palabra adnaa, derivada de la palabra dani’ (bajo), significa “el más bajo”. La palabra ard significa “la Tierra”. Por lo tanto, adnaa al-ard significa “el lugar más bajo de la Tierra”.
La conquista de La Meca
El Profeta (BP) tuvo un sueño estando en Medina en el cual veía que los creyentes entraban en la Mezquita Sagrada y circunvalaban la Ka’bah, entonces les comunicó a ellos la buena noticia.
«Así fue como Dios le confirmó la visión a Su Mensajero con la verdad:
Entraréis en la Mezquita Sagrada si Dios quiere, a salvo, con la cabeza afeitada o los cabellos recortados y no tendréis nada que temer. El sabía lo que vosotros no sabíais y dispuso, además de ello, una conquista cercana»
El Profeta (BP) tuvo un sueño estando en Medina en el cual veía que los creyentes entraban en la Mezquita Sagrada y circunvalaban la Ka’bah, entonces les comunicó a ellos la buena noticia. Aquellos creyentes que habían emigrado de La Meca a Medina no habían podido retornar allí desde su partida.
Dios reveló al Profeta (BP) el versículo 27 de la Sura Al-Fath (La Victoria) para ayudarlo y apoyarlo, manifestando que el sueño era real, y que, Dios mediante, los creyentes podrían entrar en La Meca. Poco tiempo después, con el Tratado de Hudaybiyyah y la conquista de La Meca los musulmanes pudieron ingresar en la Mezquita Sagrada a salvo, tal como lo indicaba el sueño. Ello demostró la veracidad de lo transmitido al Profeta (BP) por Dios.
Otros versículos en donde se anuncia como una buena nueva la conquista de La Meca son los siguientes:
«El es Quien, en el valle de La Meca, retiró de vosotros sus manos y de ellos las vuestras, después de haberos dado la victoria sobre ellos. Dios ve bien lo que hacéis»
«Te hemos concedido una clara victoria, para que Dios te perdonara tus faltas pasadas y las que pudieran venir, completara Su Gracia contigo y te guiara a un camino recto. Y para que Dios te auxiliara con un auxilio definitivo»
En el versículo 76 de la Sura Al-Isra [El viaje nocturno] se ha revelado que los impíos no podrán permanecer en La Meca:
«A punto han estado de intimidarte y hacer que te fueras del país. Pero quienes hubieran hecho esto sólo habrían permanecido allí poco tiempo después de ti»
El Profeta (BP) entró en La Meca y conquistó la ciudad en el año 8º de la Hégira (630 C.). Dos años más tarde los impíos abandonaron la ciudad exactamente como informó Dios en el Corán. Cuando el Profeta (BP) dio esas buenas noticias a los creyentes la cuestión parecía totalmente fuera de lugar. La situación apuntaba en la dirección contraria, pues los politeístas parecían determinados a no permitir que los musulmanes ingresaran. Quienes albergaban reparos en sus corazones dudaron de las palabras del Profeta (BP), pero éste no dejó de confiar en Dios y no prestó atención a lo que la gente pudiese decir. Estaba convencido de lo que Dios le había revelado y le habló a la gente sobre ello. Cabe destacar pues la importancia del milagro de que sus palabras fueran confirmadas por el Corán, y de que lo anunciado ocurriera poco tiempo después.
La exploración del espacio
La exploración del espacio comenzó con el satélite Sputnik lanzado por los soviéticos el 4/10/57. La primera persona que traspasó la atmósfera terrestre fue el cosmonauta ruso Yuri Gagarin.
La exploración del espacio comenzó con el satélite Sputnik lanzado por los soviéticos el 4/10/57. La primera persona que traspasó la atmósfera terrestre fue el cosmonauta ruso Yuri Gagarin.
El Corán ya había revelado que eso sucedería, como lo podemos ver en el siguiente versículo:
«¡Compañía de genios y de hombres! ¡Atravesad, si podéis, las regiones celestiales y terrestres! Pero no podréis atravesarlas sin ayuda de una autoridad.»
La palabra árabe sultán traducida aquí como “autoridad” tiene la connotación de fuerza, poder, soberanía, dominio, legitimación, sendero, potestad para permitir, perdonar y corregir.
Un examen cuidadoso revela que el versículo 55:33 subraya que el ser humano será capaz de moverse en las profundidades de la tierra y del cielo, aunque sólo lo podrá hacer “con la ayuda de una autoridad”. Con toda probabilidad ese poder superior o autoridad es la elevada tecnología empleada en el siglo XX, que es la que permitió a los científicos lograr esta gran proeza.
Los modernos medios de transporte
El versículo anterior indica que, además de los animales enumerados como medios de transporte, la humanidad tendrá otros de los cuales aún no está informada.
«Y los caballos, las mulas y los asnos, para que os sirvan de montura y ornato. Y El crea otras cosas que no conocéis»
El versículo anterior indica que, además de los animales enumerados como medios de transporte, la humanidad tendrá otros de los cuales aún no está informada. El siguiente versículo señala el hecho de que habrá medios masivos de transporte tales como barcos:
«Tienen un signo en el hecho de que hayamos llevado a sus descendientes en la nave abarrotada. Y hemos creado para ellos otras naves semejantes en las que navegan»
Como se desprende del versículo mencionado, Dios puso el viento al servicio del Profeta Salomón y le permitió usarlo como vehículo en varias actividades.
«Y a Suleyman (Salomón) le dimos el viento tempestuoso que sopla, que se aceleraba obedeciendo a su mandato hacia la tierra que habíamos bendecido. Tenemos un conocimiento pleno de todas las cosas»
Como se desprende del versículo mencionado, Dios puso el viento al servicio del Profeta Salomón y le permitió usarlo como vehículo en varias actividades. Es muy posible que aquí esté indicando que, al igual que en aquella época, la energía eólica también sería utilizada por la tecnología del futuro.
«Y a Suleyman (Salomón) le subordinamos el viento, que en una mañana hace el recorrido de un mes y en una tarde el de otro...»
La expresión “en una mañana hace el recorrido de un mes y en una tarde el de otro” puede estar señalando que el Profeta Salomón se desplazaba rápidamente entre diferentes regiones por medio de una tecnología similar a la aeronáutica actual, con vehículos que funcionaban gracias al viento y que le permitían recorrer grandes distancias en muy corto tiempo. Pero desde luego, Dios sabe más.
Existe entonces una fuerte posibilidad de que los versículos anteriores estén haciendo referencia a la actual tecnología aeronáutica.
«El que poseía conocimiento del Libro dijo:
“Yo te lo traeré antes de que tu mirada retorne a ti”. Y cuando lo vio instalado ante él dijo: “Esto es parte del favor de mi Señor para probarme si soy agradecido o ingrato...»
La persona descripta como “el que poseía conocimiento del Libro” dice que puede traerle al Profeta Salomón el trono de la reina de Saba en un abrir y cerrar de ojos, es decir, muy rápidamente. Posiblemente dicho traslado del trono de la reina de Saba se refiera a la moderna transmisión de imágenes. Otro versículo sobre este tema señala:
«Un efrit de los genios dijo:
“Yo te lo traeré antes de que te levantes de tu asiento. Tengo poder para hacerlo y soy digno de confianza»
Actualmente es posible que textos, fotos, películas y todo tipo de información recorran grandes distancias, gracias a la tecnología de Internet, en cuestión de minutos. La descripción del traslado del trono de la Reina de Saba desde un lugar lejano podría estar indicando la posibilidad de hacer eso (por ejemplo, mandar una imagen tridimensional o una foto) en un abrir y cerrar de ojos gracias a la intercomunicación mundial. Una información puesta al aire por el servicio de noticias de la CNN el 17 de julio del 2002 revelaba que un equipo de científicos de la Universidad Nacional de Australia en Camberra había dividido un rayo láser y lo había transportado a unos pocos metros de distancia. El director del equipo, Ping Koy Lam, anunció que aunque no podían transportar materia no se trataba de algo imposible y que en un plazo de 3 a 5 años se podrían trasladar los átomos constitutivos de la materia.