El amor es una de las mayores bendiciones que Allah concede a las personas.
A lo largo de su vida, todo el mundo desea estar con aquellos a quienes ama, en quienes confía y a quienes se siente cercano. Muchas de las bendiciones de Allah y su verdadero significado solo pueden encontrarse en un ambiente donde existen el verdadero amor y la amistad. Por ejemplo, una persona que contempla un paisaje magnífico desea, de forma natural, compartir sus sentimientos de asombro y felicidad con alguien a quien ama. Del mismo modo, el banquete más espléndido o la casa más bellamente amueblada pueden no parecer muy atractivos si uno está solo. Allah ha creado a las personas de tal manera que disfrutan siendo amadas y amando a los demás, y se complacen en la amistad y la cercanía.
Estar con quienes viven conforme a la moral del Corán y mantener con ellos amistades y un amor plenos es, para cada creyente, más placentero que muchas otras bendiciones.
Por eso el Paraíso, que Allah promete a aquellos siervos fieles a quienes ama y de quienes está complacido, es un lugar extraordinariamente hermoso donde el verdadero amor, la amistad y la cercanía se viven con gran exuberancia. En el Corán, Allah nos informa de cómo vivirán los creyentes en el Paraíso:
Será una vida de alegría constante, amistad, amor, conversaciones serenas, palabras amables y paz completa. Sus habitantes no encontrarán ninguno de los obstáculos al amor y la amistad que conocieron en la Tierra. Por ejemplo, se revela en una aleya del Corán que todo rencor y odio será eliminado de los corazones de quienes entren en el Paraíso
En otras palabras, todo lo que impide el amor y la amistad (por ejemplo, los celos, la enemistad, la rivalidad, la ira, el enfado o el sentirse ofendido) no existirá en el Paraíso.
Una de las características más importantes de los musulmanes que vivan en el Paraíso será su capacidad de amar, tal como lo hicieron en la Tierra, a todos los profetas, a aquellos creyentes piadosos que se esforzaron en el camino de Allah y a todos los musulmanes que vivieron en el pasado.
Todos los creyentes se sienten muy cercanos a los demás creyentes piadosos que se esfuerzan por complacer únicamente a Allah, y por ello los eligen como sus amigos íntimos y protectores. En todas las circunstancias e incondicionalmente, obtienen un gran placer de la compañía de otros musulmanes. Este gran amor emana de su temor y reverencia hacia Allah y, como recompensa por su cercanía interior a nuestro Señor, serán recompensados con el Paraíso, la morada más hermosa del amor y la sinceridad.
La verdadera fuente del amor en el corazón de los creyentes es su profundo amor a Allah. Los creyentes aman inmensamente a Allah y, en todo momento, se esfuerzan por ganar Su amor y Su complacencia.
Allah ha creado todo de la nada. Cuando una persona se encontraba todavía en un estado de «inexistencia», Allah le concedió la vida como una bendición. Nuestro Señor, el Más Misericordioso, el Más Clemente y poseedor de una misericordia infinita, ha provisto de todo a Sus siervos: una enorme variedad de alimentos, frutas y flores; hermosas criaturas y paisajes con los que nos deleitamos; y todas las demás cosas, desde el Sol hasta el agua, desde el aire que respiramos hasta las vitaminas que necesitamos. Él creó todo esto de manera perfecta en nuestro mundo, que viaja por el espacio exterior a miles de kilómetros por hora, y lo mantiene en absoluta seguridad.
Los creyentes que reflexionan sobre las bendiciones que se les han concedido, que son conscientes de que Él puede hacer todas las cosas y es el único soberano del universo, el Creador de todo en la mejor forma posible, sentirán que su amor por Allah se fortalece. Quienes aman y temen a Allah, y sienten reverencia por Él, observarán fielmente los límites que Él ha establecido para la humanidad, mostrarán una gran sensibilidad al aplicar Sus normas y harán todo lo posible por ganar Su complacencia, Su amor, Su misericordia y Su Paraíso.
Todo creyente que ama y respeta a Allah y que se esfuerza por complacerlo enriquece el mundo con el bien.
Quien ama a Allah ama también a Sus criaturas, siente compasión y misericordia por ellas y desea protegerlas aportando más bondad y belleza al mundo. Los mensajeros de Allah, las personas más excelentes y morales del mundo, siempre invitaron a sus pueblos al amor y a la cercanía entre ellos y con Allah.
Allah da a estas personas la siguiente buena nueva:
Esa es la buena noticia que Allah da a Sus siervos que creen y obran rectamente. Di:
«No os pido ningún salario por esto, salvo que améis a vuestros parientes cercanos. Si alguien hace una buena acción, le aumentaremos su bien. Allah es Indulgentísimo, Agradecidísimo».
Algunas personas que no conocen la moral del Corán y que, como consecuencia, no pueden reconocer y valorar debidamente a Allah, se ven privadas del amor y la amistad y llevan una vida marcada por el dolor y el castigo. Entre ellas, incluso quienes llevan aparentemente las vidas más exitosas no logran encontrar la verdadera felicidad y la paz. Quienes llevan una vida solitaria en la que no hay lugar para el amor y la amistad, y que no viven conforme al Corán, no encuentran ningún momento verdaderamente bueno o placentero. Tal estado es un castigo para quienes se caracterizan por la crueldad espiritual y material hacia los demás y por la falta de fe. Nunca amarán ni serán amados de verdad. El amor que experimentan estas personas (que asocian a otros con Allah) no es amor verdadero y solo les traerá pesimismo, desesperanza y dolor.
Como Allah nos informa, la soledad y la falta de amistad son propias del Infierno:
No creía en Allah, el Magnífico, ni animaba a alimentar a los pobres. Por eso hoy aquí no tiene ningún amigo.
Esta guía pretende recordar a los creyentes la importancia de sentir amor por nuestro Señor, Quien posee una misericordia infinita, y la importancia del amor de Allah hacia Sus criaturas y hacia los creyentes, así como demostrar que la falta de amor, que es una señal de quienes niegan Su existencia, es una gran catástrofe y un castigo. Los creyentes deben hacer todo lo posible por evitar esta situación llevando una vida llena de amor con la esperanza de alcanzar el Paraíso, y uniéndose con amor y lealtad a nuestro Señor, el verdadero Amigo y Protector de la humanidad, y a los creyentes.